Os escribo desde la soledad,
para demostrar que el tema es serio,
para ver las cosas con claridad,
intento descifrar el misterio.
En el vestuario hay mucha humedad,
digamos que huele, a monasterio,
están embriagados de vanidad,
por supuesto, sólo es mi criterio.
A veces roza la mediocridad,
y con esto a nadie subestimo,
debemos curar nuestra enfermedad,
o nuestro triunfo olerá a timo.
Los que critican no tienen piedad,
pues quieren hacer daño al Imperio,
se olvidan que hablan de su Santidad,
y sueltan algún que otro improperio.
Es importante ver la realidad,
va a ser una dura travesía,
puede que sea de tal gravedad,
que nos invada la hipocresía.