Tras la última depresión,
va el Madrid de mis amores,
pecamos todos de ilusión,
como siempre con temores.
Discutidos los colores,
algún experto el culpable,
verde y rojo de Dolores,
y el naranja no es loable.
Permítame que le hable,
para mi un gran maestro,
Isco parece papable,
Blanco Eterno para el diestro.
Cuando quiera le demuestro,
que Kaká es mejorable,
le rezaré un Padrenuestro,
mi plegaria es impecable.
Aunque sea un miserable,
yo los he visto peores,
todavía es explotable.
¡Tengan paciencia señores!
No a los falsos valores.
Estabilidad, la misión.
Siempre te rendiré honores.
Un campeón, es mi impresión.