Él era un chico requete fino,
y encima estaba, medio chiflao,
él era un chico casi divino,
y por momentos, desfaratao.
Si preguntabas por qué termina,
en el banquillo, el Capitán,
él te decía con voz cansina,
"aquí los títulos, me acreditan".
Y por si alguno tenía dudas,
Callejón juega, de lateral,
a las preguntas respuestas duras,
era un partido, no un funeral.
Si preguntabas "antes ponías,
a canteranos, como Jesé",
te respondía: ¿quién te creías?
"tú no preguntes, soy Don José".
-Hola Don Pepito, hola Don José,
¿excusas como siempre? -Como siempre me excusé.
¿Vió usté La Liga? -No, La Liga yo no vi.
-Adiós Don Pepito, adiós Don José.
No hay comentarios:
Publicar un comentario