Con mi verso no quiero a nadie ofender,
al diagnosticar dicha enfermedad:
"Yo no entiendo ¿por qué?" querer defender,
y no aceptar la cruda realidad.
Inconsciente por estar medicado,
comportándose con tal desatino,
con respeto escribo y tengo cuidado,
al tratar a mi paciente Florentino.
Excusas mil y al madridista un guiño,
buscando el apoyo de sus fieles,
aunque sea defendiendo a Mourinho,
con tal de visitar La Cibeles.
"Consejos doy y para mi no tengo",
-me lo decía siempre mi madre-,
"de Mourinho soy, de Mourinho vengo,
aunque al justificarlo, les ladre".
"Mas no me cree el Doctor Madridista,
pues parezco tener meningitis,
me es imposible ser realista,
mi MouriÑitis es Aguditis".

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