Intento revisar con atención,
los precios en el economato,
la experiencia aumentó mi decepción,
por repetirse siempre "villarato".
No tiene precio la paciencia,
de todo el que es honrado,
que no se deja en evidencia,
por aceptar tal resultado.
No seré yo quién pida clemencia,
que nadie se ponga colorado,
desconocen nobleza y decencia,
y ni mencionar el ser honrado.
"A todos os quiero ofrecer,
en el rastro me he comprado una ganga,
la humillación tendré que conocer".
-Y el penalti lo sacó de la manga-.
Sevillistas con mala digestión,
alimentados por Don Villarato,
víctimas de una intoxicación,
cenar Iturralde, sale barato.

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